Ya estamos en Kathmandú. Nos ha
costado un poco aclimatarnos en horario y clima (por el calor que hace, lo que
no esperábamos).
Datos curiosos del vuelo
El viaje fue bueno, al ser dos
escalas no eran vuelos muy largos, aunque al final ya no sabíamos dónde
estábamos ni con qué moneda pagar.
Mi mochila pesa 8kg y la de Alex
12kg, pero lleva al menos 1,5kg de cosas que dejaremos en el camino, por lo que
esperamos aligerar. De momento los del aeropuerto ya se encargaron de robarnos la banderita de Malasia de la mochila (mamones!).
El tema de los aeropuertos
requeriría un post especial, por las personas con las que te cruzas y compartes
un cubículo durante horas, pero resumo aquí algunas anécdotas.
En el primer vuelo
Madrid-Bruselas, nuestros compañeros de viaje eran en su mayoría trabajadores
con sus trajes grises de invierno, que a mí me sacaban dos cabezas. Todos
acompañados de su troller de mano y diversos gagdets para entretenerse en el
que debía ser uno de sus tantos viajes de trabajo.
En el segundo vuelo Bruselas-Abu
Dhabi, tuvimos que correr un poco cuando oímos por megafonía Mr. Alejandre…. Volamos
con Etihad y muy bien. Lo curioso fue que después de mostrarnos todos los lujos
que ofrecían la compañía y el país, cantaron un verso del Corán. Por fin pude
ver el último capítulo de Cómo conocí a vuestra madre (Laura, tenías razón, me
quedé en plan…qué??).
Abu Dhabi
Como teníamos seis horas de
escala en Abu Dhabi, decidimos coger un bus para ver la gran mezquita. En la
parada de la mezquita bajamos dos chinas (que resultaron ser canadienses) y
nosotros. Por suerte ellas iban también a ver la mezquita y volaban luego en
nuestro mismo vuelo. Por mala suerte, resultó que la parada del bus estaba a
más de 20 min andando bajo un sol abrasador a las 8:30h de la mañana y tuvimos
que coger un taxi hasta la entrada casi desfallecidos. Nuestras amigas eran muy
simpáticas y nos dieron el primer abrazo del viaje. Me recordaron a Lin.
Abu Dhabi es una ciudad que no
nos gustó, por lo poco que vimos. En el aeropuerto, similar al de Dubai, lujo en
exceso. Y el resto, una ciudad fantasma en la que sólo circulan coches (lógico
por el calor que hace) y under construction. Es como si trasladasen el
escenario del Show de Truman al medio del desierto. Casi todos con los que hablamos allí eran
nepalís.
La mezquita era bonita sí, pero otra
vez todo excesivo, todo a lo grande, que te quedas pensando “qué necesidad”.
Con casi 40ºC tapada con chaqueta y cubierta la cabeza con un pañuelo. Y para
hacer una foto desde la entrada, bajo la estricta mirada del segurata que le
dijo a Alex que no se agarrase a mí (¡¡).
Y por último el vuelo de
Abu-Dhabi a Kathmandu. Nuestro compañero de asiento era un nepalí perfumado en
exceso (no me voy a quejar de esto cuando normalmente en el avión los “perfumes”
son peores) que volvía por dos meses a su país de vacaciones. Trabajaba en un centro comercial de Abu Dhabi
y nos mostraba orgulloso su carné de trabajador. Supongo que en su país le estaban
esperando como a un rey y como tal se trincó su whiscacho en el vuelo.
Llegada a Kathmandú
Por fin llegamos! Teníamos que
hacer el visado y tuvimos un pequeño problema burocrático que solucionamos con
un papel falso. Es mejor inventarte cualquier cosa y que el funcionario se queda
contento, que decir que no tienes algún papel. Así que reaccionamos rápido gracias
a los consejos de Fernán y Myriam. Aunque por un momento pensé que no
entrábamos al país. Al pasar por el control de
pasajeros nos tomaban la temperatura corporal con una cámara.
El primer día en Kathmandú fue un
poco duro porque estábamos con los horarios cambiados y el cansancio acumulado.
Desayunamos a las 10h comimos casi a las 16h y no cenamos. Nos dolía bastante
la cabeza y los pitidos y el bullicio de la gente lo acrecentaron.
| En la plaza Durbar de Kathmandú, |
Pero hoy ya funcionamos al
horario nepalí y nos hemos puesto una rutina. Madrugamos más y comemos y
cenamos pronto, porque aquí amanece muy pronto y a las 18h ya anochece. Y hemos
bajado el ritmo. Nada de ritmo turista de querer ver todo. Sólo lo que podamos
y nos apetezca.
Las comidas de momento muy bien. Quizás
a la larga nos saturen, pero por ahora encantados. Sólo comemos comida
vegetariana ultra-baratísima (hoy la comida 0,70€/persona y la cena 1,5€/persona)
y para el desayuno el dulce que compramos en la pastelería el día anterior a
partir de las 20h con 25% de descuento. Después de ver cómo están los pollos,
las gallinas, la carne a pleno sol y hasta los pobres patos(estos vivos),
preferimos prescindir de la carne.
| Escaleras de acceso al tempo de los monos. |
Los nepalíes son gente amable y cuando les preguntas te ayudan o buscan a alguien para ayudarte; los que son más pesados son los taxistas con el turista o los que quieren venderte algo desde un ajedrez en minuatura hasta marihuana, LSD o hachis. Estamos en temporada alta y hay muchísimos turistas, por lo que supongo que ahora estarán a pleno rendimiento. Hay suciedad, hay pobreza pero más o menos lo esperábamos (sabemos por lo que nos han contado que en la India en mucho mayor). Lo que sin duda es un caos total es el tráfico. Coches, motos, rickshaws
y personas se entremezclan sin control por las calles mal pavimentadas y sin
aceras. Por eso ahí el que tiene un pito es el amo. Yo voy todo el tiempo
desorientada caminando por la derecha en lugar de por la izquierda, esquivando
coches, motos y ñapos que cada dos por tres lanzan los/as locales…pero por
suerte voy acompañada de mi súper Alex, que descubrió el poderoso valor de su
brazo que aprendió de Romis, el recepcionista
del hotel. Cuando vamos a cruzar, levanta levemente el brazo y los coches se
paran cual Moisés en el cruce del mar rojo. Una maravilla.
Y tenemos otro poderoso que nos
hace el día a día más fácil. Nuestro querido ipad del que cada día descubrimos
más maravillas. Te dice por dónde ir, cuánto cuesta el taxi y hasta hoy
siguiendo su indicaciones hemos entrado a la Durbar Square por la parte de
atrás ahorrándonos 1500 rupias (unos 12€). Por el contrario esta nos ha timado
un indio 2€ que me han salido del alma, pero nos ha servido de
lección. A partir de ahora más perros que niebla.
| Marcado a traición por unos monjes cuando iba despistado con el ipad escondido. |
Ya tenemos contratado el trekking
para el Campamento Base del Annapurna con los mismos del hotel. Comenzaremos el
día 14 porque el lunes 13 tenemos que ir a la embajada de la India a tramitar
el visado y durará 10-12 días, por lo que en ese tiempo estaremos
incomunicados. Finalmente iremos con porteador.
Poco a poco nos vamos aclimatando al país que nos servirá de trampolín para la India.
Que bien saber de vosotros.Disfrutad y sentid.No estais en un viaje de turistas no es cuestion de acumular destinos sino vivir experiencias.Asi que con calma a disfrutar.Teneid tiempo.gema
ResponderEliminargracias gemica. sí, nos hemos dado cuenta que tenemos que ir a un ritmo más suave y escuchar al cuerpo y a la mente.en ello estamos :)
EliminarAqui yo he montado en tranvia a las.22 ..no veas parecia un tren indio..olia hasta mal..nonde podia respirar...el.de.seguridad empujaba a la gente como en tokio...
ResponderEliminarala todos pa las ferias...
enjoy chachos...
jajaja tranquilo siempre hay situaciones,olores y acumulaciones peores. Al final a todo se hace uno :)
EliminarQué bien que conteis cómo os va!!! Me encantan las fotos de Nepal, debe ser una pasada.
ResponderEliminarMuchos besos y cuidaros.
Si Mauge es una pasada.ya preparada da Halloween?besos da los tres y el mas grande xa gabrielito
EliminarHola chicos! Me he leido vuestra entrada de cabo a rabo.. me encanta cómo escribes Rebe, amena y con anécdotas interesantes.
ResponderEliminarBon voyage ;)
Marta
Muchas Gracias, marta.voy escribiendo cuando la conexión lo permite por eso las entradas son un poco largas.el otro día fue el día dedicado al perro,me acordé de tu lukitas.les ponen flores y les dan de comer.aunque aquí los perros son un poco mafias.x el día todo el tiempo durmiendo y por las noches unas peleas callejeras que casi dan miedo.cuidate mucho.un abrazo.
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