Estos días han sido muy
tranquilos. Llevamos un ritmo tan tranquilo que no he tenido ganas ni de
escribir. Aunque llegar aquí no estuvo exento de contratiempos, para variar.
Abandonamos Delhi para
subir al norte hasta Haridwar, a unos 200km de la capital. Lo que parecía que
sería un día tranquilo porque teníamos billete de tren y hotel reservado, se
transforma en imprevisto cuando descubrimos por la mañana que el tren que pensábamos que salía a las 15:20h
ha salido a las 6:45h. Ira desde el whatsapp y el dueño del hotel nos
recomiendan el bus, pero sale a las 21h de la noche. En la estación de tren,
después de sortear a varios timadores, nos dicen que no hay asientos. Otra vez
la misma historia!!? Decidimos subir como polizones y luego ya veremos. Como
tendremos que pagar igualmente la multa, cinco minutos antes de salir el tren
Alex se acerca a hablar con el TTE, el revisor o autoridad del tren. Después de
explicarle nuestro problema y solicitarle su bondadosa ayuda, le susurra a Alex
que por un módico precio tenemos dos asientos. Con un boli, le apunta a Alex en
la mano el número de nuestros asientos. Me acuerdo de la frase de Fernán de que
en India todo tiene solución con dinero. Tenemos puestas nuestras esperanzas en
nuestros próximos destinos Haridwar y Risikesh.
HARIDWAR
Haridwar, que significa
“puerta de Dios”, es una ciudad santa bañada por el Ganges. Ciudad de paso para
muchos turistas que van a Rishikesh, y ciudad de peregrinación para los hindúes
que vienen a bañarse en el Ganges y realizar ofrendas. Aquí el agua baja un
poco más limpia.
Nos quedamos allí dos noches y apenas vemos a 3 occidentales. Pero aquí los que trabajan de cara al turista no son tan pesados y podemos pasear mucho más tranquilos por su mercardo. Nos acercamos hasta la plaza Har-Ki-Pauri con una torre reloj donde se concentra todo el mundo tanto de día como de noche, para hacer las ofrendas, o recoger agua del Ganges con botellas de plástico como las de Lourdes. Aquí también se empiezan a ver muchos sadhus, y gente lisiada que se mueve en un patín.
Por la mañana, vamos a ver
una estatua gigante de Shiva. En el camino nos encontramos a un grupo,
compuesto por unos diez indios, que llevan comparsa incluida. Uno toca el
tambor, otro la trompeta y otros sujetan unas estatuas de dioses hindús y se
bañan en el río. No dejan de gritar, cantar, bailar y reír.
Al llegar a la estatua de
Shiva, empiezan a aparecer hindús como walking dead que se acercan para hacerse
fotos con nosotros. En especial con Alex. Hasta le dan al hijo pequeño para
retratarle en brazos del occidental. Tres niños hermanos nos piden hacerse una
foto con nosotros con nuestra cámara. Al rato vienen con el padre y con el
fotógrafo contratado para llevarse una foto de recuerdo con nosotros. En
agradecimiento nos traen unas flores. Qué simpáticos.
Y es que aquí en Haridwar
hemos descubierto la versión moderna de la polaroid. Luis, atento al oficio. Muchos
turistas locales contratan los servicios de fotógrafos para que les hagan un
reportaje o solo alguna foto. Casi todos llevan cámaras Nikkon y se interesan
por la nuestra, precio, modelo. Pero lo curioso es que junto a la cámara llevan
una bolsa/bandolera (que yo pensaba que era una mini-nevera) donde llevan una
impresora portátil y en cuestión de minutos o segundos ta-chaaan! Foto al
momento.
En este rato, el grupo
folclórico que vimos en el río llega hasta donde estamos. Con sus bailes y su
música. Nos dicen que nos unamos a ellos para más fotos al ritmo del tambor! No
paramos de reírnos.
RISHIKESH
Al día siguiente cogemos
un bus local para llegar a Rishikesh, a 25 km de distancia.
Rishikesh es conocida la
capital mundial del yoga, que se hizo famosa porque aquí estuvieron los Beatles meditando durante un tiempo y les sirvió de
inspiración para sus canciones y un álbum. A partir de entonces se
convirtió en lugar de peregrinaje de los amantes del yoga y hoy está plagada de
carteles de clases de yoga, centros de ayurveda, y masajes.
Podría decirse que
Rishikesh es una versión descafeinada de India. Entre los dos puentes
principales sobre el río Ganges, se concentra una gran mayoría de guiris y
todas las tiendas y cafés están totalmente orientados al turista: tiendas de
comida “orgánica” (como si de repente todos se alimentasen a base de anacardos,
copos de avena y zumos de papaya), pequeñas librerías con libros de meditación
y yoga, tiendas de CDs de música de yoga y cafés y restaurantes con comida
occidental e israelí. Lo mejor, es que aquí también abundan las German Bakerys,
donde puedes comerte deliciosas tartas caseras. Muchos de los que vienen aquí
pasan largas temporadas practicando yoga, viviendo en un ashram (templos en los
que tienes que seguir unas pautas de conducta además de las correspondientes
clases de yoga), charlando en los cafés y viendo la vida pasar. Pero a pesar de
esa burbuja “hippie-yoguista” en la que parecen moverse muchos de los que aquí
pasean, lo cierto es que este lugar es muy tranquilo y el entorno llama a la
relajación y al descanso. Todas las actividades giran alrededor del Ganges, que
aquí aún tiene el agua más limpia.
Como curiosidad, aquí se
ve mucho turista israelí, que se dice vienen a fumar hachís de esta zona. La
mayoría de los restaurantes ofrecen comida israelí con hummus y falafel.
Alex y yo nos hemos
alojado en un sitio muy tranquilo donde las guest house que se llaman cottage
al estilo suizo, tienen un balcón y están rodeadas de árboles y jardines. Por
la mañana y por la noche empieza a hacer fresco y se agradece.
Aquí llevamos un ritmo muy lento, sobre todo Alex que está haciendo una cura intensiva de sueño. Paseamos por las distintas zonas a los lados de los dos puentes colgantes, visitamos algún templo; vemos una sesión de yoga junto al río, trato de emularles; visitamos el templo abandonado donde estuvieron los Beatles, Alex hace un pequeño homenaje bailando al son de Walk with you de Ringo y saludamos a los Sadhus que abundan por estos lares. Otro día damos un paseo por las “playas” y llegamos hasta la “playa de los sadhus” donde se concentran a meditar, charlar y fumar.
| Ashram abandonado donde estuvieron los Beatles. |
Otro día hacemos un
“pequeño” trekking hasta unas cataratas a unos km de donde estamos. Por la
mañana hace fresco, pero a mediodía el sol calienta y llegamos sudando.
Subimos, un poco más, otro poco y llegamos a una cascada con una especie de
piscinilla. Decidimos darnos un baño
junto a un grupo de indios. El agua cae limpia y está bastante fría. Nos sienta
de maravilla.
Esta tarde, nos acercamos
a ver la ceremonia del fuego (gurudeva) de los hare khrisna. Había leído de
personas que decían que habían visto ceremonias en Varanasi y otros lugares y
les habían resultado mágicas. Me parecía exagerado. Pero hoy, viendo la ceremonia
junto al río, con los cantos y el ambiente que se respiraba me ha emocionado.
Al cabo de un rato se ha puesto todo el mundo para recibir al líder. Me dice
Alex “es tu amigo!!”, “¿qué amigo?” y aparece un hombre vestido de naranja que
conocía de verle en un póster de una tienda y del que me reía porque decía que
llevaba el pelo tan encrespado porque meditaba tanto que no tenía tiempo de
alisárselo :)
EL MUNDO ES PEQUEÑO
Hoy un chico se le ha
acercado a Alex y al principio pensaba que era israelí. Pero la segunda vez ha
entendido que le decía en catalán “ya somos independientes?”. Alex se ha
quedado extrañado y le ha dicho que era por la bandera que llevábamos en la
mochila (la cinta del Pilar con la bandera de Aragón). Y le ha contestado
sonriendo que era de Aragón. El chaval se ha quedado bastante cortado. Si es
que..hay que leer más!! Pero aún ha sido más curioso lo que nos ha pasado esta
tarde. Alex ha ayudado a un hombre ciego a sortear un coche por la calle y le
ha contado que era de Bombay. Alex le ha dicho que éramos de España y él había
visitado Madrid y Barcelona. Al decirle que éramos de Zaragoza, nos ha dicho
que él había visitado un pueblo cercano llamado Calatayud. No podíamos
creerlo!! Le he dicho que mi padre era de allí. Y nos ha dicho que cuando viajas
el mundo se hace muy pequeño. Nos ha dicho que conocía la ONCE y era la
organización mundial que más ayudaba a los ciegos. Nos ha invitado a cenar pero
acabábamos de hacerlo. Así que esperamos cruzárnoslo mañana para tomar un café
o un té con él.
ANIMALES DE TODOS LOS TIPOS
Por aquí hay que andarse
con mucho ojo con las vacas, cebús (como una vaca con joroba), perros y monos.
Ayer presenciamos una lucha entre dos cebús en la que uno de ellos casi tira al
otro calle abajo. Hoy nos ha estado siguiendo un buen rato Sarnoso, un perro
con una herida abierta en todo el lomo que no nos dejaba ni a sol ni a sombra. Creo
que buscaba protección porque el resto
de perros le ladraban para que se fuera. Al final ha encontrado su lugar al sol
y allí se ha quedado descansando.
Y así, con pocos
sobresaltos pasamos nuestros días en Rishikesh donde hemos decidido cambiar de
ruta y quedarnos un par de días más para ir luego a Amritsar. De allí subiremos
después a Dharamsala. Probablemente cuando lleguemos haga bastante frío. Así
haremos uso de la ropa de abrigo del trekking que pesa en la mochila.
Estais guapisimos y menudas foticos! Rebe que estilazo se te ve haciendo "yoga"! Millones de besos desde MH! Ang
ResponderEliminarGracias Mary! aquí estamos muy relajados y nos está sentando muy bien. Muchos,muchos besicos también para vosotros.
EliminarMe encantan las anécdotas con la gente que os encontráis!! En serio? un hombre ciego indio que conoce Calatayud...qué pasada!!!
ResponderEliminarestrellasao
Pues sí Estrellasao,conocer gente y anécdotas como estas son las que hacen el viaje aún más divertido.Ayer conocimos a una persona muy especial que contaremos en la próxima crónica. Un abrazo.
EliminarMe encantan vuestros comentarios...son muy reales(por lo menos la parte de India).Por cierto Alex...alli los hombres con barba se consideras muy respetables..muy venerables...)Disfrutadel viaje!!!
ResponderEliminarGracias. Sí, la barba de Alex causa furor. Algunos le preguntan si es real, jeje. No sabemos muy bien quien eres pero en todo caso gracias anónimo :)
EliminarSoy Yoli..compi de trabajo de Luis y Merche...que los dos me recomendaron vuestro blog.La verdad que os leo y me encanta como lo contais todo...es muy real!!!Con vuestras entradas se me disparan las ganas de volver a India!!Respecto a las barbas, para ellos tiene un significado especial...como si ese hombre fuera importante ..respetable....Bueno disfrutad del viaje y ya nos contais por aqui.Namaste,Yoli!
ResponderEliminarGracias Yoli, cuando volvamos nos conocemos en persona :) Precisamente pensaba que era Luis el del comentario, jeje.
EliminarEs que India es mucha India, te atrapa y estás todo el día viviendo cosas nuevas. Es verdad que la barba de Alex les resulta interesante por aquí y le dicen muchas veces que les gusta. Yo al final me he tenido que resignar a que la lleve :)