Llegar a Nueva Zelanda supuso no
solo un cambio de hemisferio, de cultura (con respecto a la asiática) y de
tiempo. Prácticamente desde marzo de 2014 habíamos disfrutado de meses de
verano y sol y volver a las lluvias y el frío (frío para mí, fresco para Alex)
hicieron mella en mi ánimo.
Dejar la cultura asiática, a
pesar de que Filipinas es una mezcla entre asiática y americana, y volver a la
cultura occidental me afectó emocionalmente. Eso hizo que los primeros días,
mientras Alex estaba entusiasmado con los paisajes y todo lo que veíamos yo
estuviese más apagada. Ahora poco a poco, voy disfrutando más de la naturaleza
y de su belleza y me fijo menos en sus personas.
Sin embargo me he dado cuenta que
debo sufrir una especie de agorafobia y cuando veo espacios tan grandes, con
lagos inmensos, bosques inhóspitos y montañas inalcanzables para el ser humano
siento vértigo y miedo.
Impresión personal de
la sociedad neozelandesa
Un día leí sobre Nueva Zelanda
que era un país de gente triste. Yo no diría triste, pero la soledad, el
individualismo y la seriedad propios de las culturas del primer mundo
contrastan con la vida y los valores que hemos conocido en el resto de países
visitados hasta el momento en nuestro viaje. Para mí fue como pasar de un mundo
lleno de colores a uno en blanco negro. Más rico económicamente, pero más pobre
espiritualmente.
La gente de aquí es amable, más
bien diría cortés. Muchos nos miran, nos sonríen y algunos incluso entablan una
pequeña conversación con nosotros, para ofrecernos su ayuda, o interesados por
saber de dónde somos o a dónde vamos.
La calidad de vida, entiéndase a
nivel occidental, parece bastante buena. Nos comenta un chico español que lleva
meses trabajando aquí que en el trabajo los jefes son bastante permisivos. Todos
parecen tomarse su trabajo con bastante tranquilidad y si uno destaca un poco
más tiene muchas posibilidades de conseguir trabajo fijo. Nos llama la atención ver a mucha gente mayor
trabajando en cualquier puesto. La edad no supone un impedimento, supongo
también que por la escasez de mano de obra.
Los gigantes de Nueva Zelanda
La población de aquí es bastante
heterogénea, hay bastantes asiáticos e indios y rubiales tipo americano. No
sabría diferenciar un kiwi al azar entre un grupo de personas de diferentes
países.
Si algo destacaría de los
neozelandeses es que son muy grandes, y todo está hecho a su medida. Vamos a
comprar y todos los envases me parecen enormes. Bandejas de carne para
alimentar un ejército, mantequilla de 4kg, envases de leche de 4 litros, etc.
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| Supermercado tipo Ikea. |
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| Mantequilla de 4kg. Bueno, también las hay más pequeñas. |
Es todo taaan grande que un día
me empacho tomando un café. Parece increíble pero me pasó. No pude ni
acabármelo y luego casi me puse mala en el coche. Tenían tres tamaños de café y
elegí el pequeño. Esto es lo que me sirvieron:
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| Café tamaño pequeño. |
Vimos a un hombre tomándose el de
tamaño medio, que era como un bol de cereales de los grandes. Supongo que el
café tamaño grande te lo servirán en una palangana.
Por eso mismo, los precios en sí
no son tan caros si los comparas con la cantidad que te sirven. No son precios mucho mayores que
los de España, y para un turista que venga 15 ó 20 días de vacaciones no le
resultarán desorbitados. Por lo visto Australia sí debe ser más cara. Para
nosotros que venimos de países donde con un euro puedes comer, esto nos resulta
muy caro.
La fruta y verdura es más cara, a
veces en la carretera venden productos directamente del granjero, como huevos,
manzanas y peras. Compramos dos kg de manzanas por 2$ (0,70€/kg).
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| Limones a 16,20$NZD en el supermercado!! |
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Manzanas del granjero, para coger una bolsa y dejar el dinero, como en Japón.
Su gastronomía tampoco parece ser
muy sana, mucha comida basura tipo americana. La carne es el elemento
principal, tipo barbacoa, con rebozados de 2 dedos de grosor, dulces
hipercalóricos. También muy típico de por aquí, el fish and chips (pescado y
patatas fritas). Por supuesto, a Alex y a mí con una ración nos sirve para comer
los dos bien. Como consecuencia de ello, se ve gente muy obesa. Salvo los
jóvenes, no se ve que practiquen mucho deporte e incluso vemos gente que saca a
pasear al perro en coche o les tira la pelota con un palo para no tener que
agacharse.
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| Fish and chips. |
No tienen costumbre de salir
mucho a comer o cenar a n restaurante y a las 5:30p.m. que cierra todo casi no
se ve gente por la calle. A las 20h ya están todos recogidos en sus casas.
Lo que sí tienen es mucha cultura
del café, cafés gigantes claro. Pero en cada pueblo no faltan establecimientos
que sirvan un buen café.
En bastantes ciudades, pero sobre
todo en Wanaka nos quedamos sorprendidos por la cantidad de coches antiguos que
tienen y lo bien conservados que están.

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Caravana antigua.
Y como última curiosidad me gusta
ver que aquí la gente va vestida como quiere sin ningún sentido del ridículo y
sin importar qué dirá el resto del mundo. Muchos van descalzos, otros
disfrazados y el niño de la foto se pone desnudo en el parque y se baña en el
fuente sin ningún problema y sin ninguna regañina por parte de su madre.
De campistas por
Nueva Zelanda
En Nueva Zelanda hay más vacas que personas, y muchas más ovejas. Pero otro elemento que
abunda en las carreteras del país son las caravanas.
Hay muchos niveles de campista. Desde el nivel superior que
son caravanas más grandes que una casa, por supuesto con baño, unas
privilegiadas. Nosotros estaríamos en el nivel medio. Cómodos porque tenemos
espacio grande para dormir, podemos cocinar y tenemos bastante independencia.
Pero como no tenemos baño, somos un posible foco de contaminación a controlar
por el departamento de medio ambiente. La versión más heavy de campista son los
que van en coche y duermen dentro de él, o en tienda de campaña, o como vimos
un día en un saco en el suelo junto al coche (y ese día hacía bastante frío). Y
por último, mención aparte y una reverencia merecen los que van en bici y
duermen en tienda de campaña que transportan en sus alforjas junto a todas sus
pertenencias. Aún nos cruzamos bastantes de estos, unos valientes que cada vez
que los vemos les pitamos o les saludamos en señal de respeto.


Para controlar esta plaga de campistas, los kiwis hacen todo
lo que pueden para tenerlos localizados. Hay bastantes hoteles, campings y
zonas autorizadas para dormir, pero no son baratas. Los más baratos son los
campings del DOC (Departamento de conservación) que cuestan 6$NZD por persona y
aunque barato, resulta un poco caro para lo que ofrecen: una zona para aparcar
o acampar y un baño. Ya contaremos más adelante dónde dormimos nosotros.

Por otro lado, hay que reconocer que lo que tienen genial
son los servicios que ofrecen a pie de carretera como zonas de descanso, puntos
de información en cada pueblo con cientos de folletos, mapas e información de
cada región y como no, sus super baños públicos. Están en todos los sitios,
bien señalizados y por lo general muy limpios, muchas veces con música, todo
automático. No llegan al nivel de los de Japón pero se acercan. Son buen amigo
del viaje, cuando menos te lo esperas, cruzas la esquina y ahí te está
esperando : ). Tema aparte es la ducha,
este es un privilegio del que no podemos gozar todos los días, así que cuando
encontramos unas calientes somos más felices (y más limpios). Y hasta nos hemos
dado cuenta que con 3 minutos de agua caliente nos da tiempo de sobra para una
buena ducha y lavarnos el pelo (eso sí, juntos). Eso sí, otras veces tocan duchas frías como hoy que después de un trekking de 25km necesitábamos una ducha como fuese y nos ha tocado en la playa, bien fresquita :)

Gracias a la aplicación Campermate que llevamos en el ipad
y que todo el que visita el país conoce, tenemos localizados cada sitio donde
hay duchas, baños, gasolineras, campings, supermercados y hasta lugares con
wifi. Un plus de comodidad y tranquilidad en el viaje.
Si en India lo difícil era encontrar baños (y más que
estuviesen decentes y fuesen para mujeres), aquí nuestro bien más deseado y
escaso es la wifi y la electricidad. El paraíso son las bibliotecas públicas
donde podemos recargar los aparatos electrónicos, pero la wifi está más controlada
y a veces sólo tienes media hora o una hora gratis.
Nos quedamos anonadados con las superbibiliotecas que tienen
aquí. No sólo en las ciudades más grandes, también en los pueblos más pequeños de 3100 habitantes,
con un montón de material disponible para consulta, libros muy nuevos que no sé
si llegarán a poder leer todos, hasta la guía de Hong Kong edición enero
2015!!! No puedo dejar de pensar qué mal está repartido el mundo, unos tanto y
otros tan poco, como dice mi madre. Lo mismo me ocurre cuando hacemos algún trekking
y les veo equipados como si fuesen a subir el Everest, que me parece muy bien
ir bien equipado pero para qué tanto? Y entonces me acuerdo de los sherpas de
Nepal cargados con cestos de más de 30kg y en chancletas, subiendo por la
montaña sin ningún problema. Así está el mundo : )
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he leido el ultimo comentario.no se si recibes los mios ya q no me respondes.Nueva Zelandaveo q no teneis muy buena wifi y no nos podemos comunicar x skippe.cuidaros y un beso.Marisa
ResponderEliminarLuiseta...sí leo tus comentarios y te voy contestando. Bueno, ahora parece que vamos encontrando algunos sitios con wifi como las bibliotecas. Al menos podemos hablar por viber. Por la isla norte estamos más relajados. Beso grande.
Eliminarhay botes de nocilla gigantes? besazos gigantes desde Zaragoza!!!
ResponderEliminarEstrellaSao
Jajaja, sí EstrellaSao los hay!! y precisamente compramos nocilla, bueno de marca blanca. Pero salía más barato comprar dos botes pequeños que uno grande! besazos también para ti y Mitificador. Nos acordamos de vosotros con muchas cosas pero como en twitter no me aclaro con las fotos me quedo con las ganas de enviaros algunas :(
EliminarEso de los horarios me recuerda un poco a Islandia... allí entre que hay gasolineras de tanto en tanto, que cuando ves una mejor que pongas gasolina, porque no sabes cuando vas a volver a ver otra, y mas si tienes pensado salirte de la carretera circular por el exterior de la isla, para meterte hacía el interior... también, si te duermes un poco para ir a cenar, puedes acabar en el parking del hostal, con el camping gas en el césped, y cocinando un sobre de pasta... por lo del agua caliente, lo tendríais mejor, hasta el agua fría sale caliente jejejeje!!
ResponderEliminarque xulo! como disfruto leyéndoos!! :)
Lo de la gasolina también nos ha pasado, jeje para añadir más tensión al viaje que no sabes si vas a llegar a la siguiente. Unos chicos gallegos nos dijeron que Nueva Zelanda les gustaba pero que les gustó más Islandia...me acordé de vuestro viaje! Por cierto...habrás visto la película de La vida secreta de Walter Mitty, no? Un besico.
Eliminar¡Ya veréis que bien os sienta la vuelta a Asia!! Nosotros en Australia también compramos Nocilla, era nuestro premio diario por todas las horas de carretera. Parece increíble, pero cuanto más avanzado es el país, más difícil es encontrar wifi. ¡La de horas que pasamos en bibliotecas y en el Mc'Donalds! Muchos besos
ResponderEliminarSí Miriam, ahora ya estoy más contenta por aquí, pero tengo muchas ganas de ir a China!! Qué buena la nocilla y el chocolate cadbury!! Por lo que cuentas Australia y Nueva Zelanda son primas hermanas, jeje. Por cierto, te respondo desde una biblioteca ;)
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