Una buena amiga me dijo que cree
que las cosas siempre suceden por algo. Hoy, por fin sentada en el avión de
Singapore Airlines con destino a Los Ángeles, llorando pero
bajito para que nadie me oiga, recuerdo sus palabras y pienso que tiene razón.
Esta es la larga historia de
nuestros 32 días en Japón. No es una historia de lugares, de ciudades o
paisajes, es una historia de personas. Por eso antes tengo que introducir a los
“protagonistas”.
Nuestro siguiente destino después
de China era Japón, ese país maravilloso que nos encantó la primera vez y al
que prometimos que volveríamos.
Protagonista número 1: Kasumi, una japonesa muy española
Cuando en 2012 volvimos de
nuestro viaje por Japón, estaba tan entusiasmada que busqué por internet una
amiga japonesa para aprender japonés. Y encontré a Kasumi. Ella estaba
estudiando español por su cuenta. Desde julio de 2012 nos enviamos
periódicamente correos electrónicos contándonos sobre nuestras vidas. Ella
habla y escribe muy bien español, pero yo tengo que confesar dejé mis deberes
de lado y no aprendí nada de japonés :( ,
por eso nos escribimos en español.
| Con Tomohiro, Tomonagi, Kasumi y Serena. |
A Kasumi y a su marido Tomohiro
les gusta mucho España. Estuvieron la primera vez hace unos 10 años y volvieron
otras dos veces en 2013, entonces acompañados por su adorable hijo Tomonagi.
Nos conocimos personalmente en
marzo de 2013 en Barcelona y volvimos a vernos en la Nochevieja de 2013, en
Zaragoza. Ese año celebramos el final de año junto con nuestra familia. Fue un
día especial y lo pasamos muy bien. Entonces comprendí que la familia Miyazawa
era una familia encantadora. Con una mente muy abierta, dispuestos a disfrutar
al máximo de sus días en España, a convivir con nosotros, a participar en todas
las actividades posibles, llenos de entusiasmo y felices con cada cosa nueva
que descubren. Su hijo Tomonagi nos dejó sorprendidos. Un niño que entonces
tenía 8 años y sin ningún miedo ni vergüenza, que lo pasó genial jugando al
bingo y soplando el matasuegras con Jesús, el padre de Alex : )
La razón de visitar Japón y nuestro plan inicial
Pero esta vez teníamos una razón
mucho más importante para visitar Japón, queríamos visitar a nuestros amigos y conocer
a su hija Serena, que ha nacido en febrero de este año.
Kasumi vive en Sapporo, en la
isla de Hokkaido, que está al norte de la isla de Honshu, la isla más grande de
Japón donde se encuentran Tokio, Kioto y Osaka.
La idea inicial era estar 15 días
en Japón, porque el alojamiento es muy caro y no podíamos permitirnos más
tiempo. Pero empezó a vislumbrarse la idea de estar un mes. Para conseguirlo
escribimos a muchos hostales donde ofrecen alojamiento gratis si trabajas allí
3 horas al día limpiando. Era nuestra esperanza para pasar más tiempo en Japón,
pero todos nos dijeron que no tenían sitio salvo en Kioto, que sólo tenían
trabajo para una persona.
Tristes porque no íbamos a poder
estar más tiempo en Japón, buscamos alguna persona de Couchsurfing que al menos
nos alojase unos días. No nos importaba no ver templos, ni monumentos,
queríamos conocer más de cerca la vida japonesa, convivir con su gente y ver su
día a día.
Protagonista número 2: Aoki san
Como íbamos a ir a la isla de
Hokkaido, nos centramos en buscar algún couchsurfing allí. Sabíamos que Kasumi
estaría muy ocupada con Serena y tampoco queríamos molestarles por muchos días.
Entonces encontré el perfil de Aoki san, que vivía en un pequeño pueblo de la
costa de Hokkaido, a 180km de Sapporo.
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| Aoki san. |
Cuando leí la primera frase de su
presentación supe que iba a ser una persona muy interesante, y no me confundí.
Decía algo así como “quiero hacer muchas cosas buenas antes de ir al cielo”.
Sólo una persona única escribiría eso. Contactamos con él y lo que en principio
iban a ser dos días, luego fueron 4 y al final 3 semanas. Posiblemente una de
las mejores experiencias de este viaje, y sin duda, la de mayor valor humano
para mí. Pero esa historia la contaré más tarde.
Protagonista número 3: Gunji Katsumi (Popo Gunji)
Después de estar Sapporo
pensábamos pasar unos días en la fascinante ciudad de Tokio, mi ciudad
preferida en el mundo!
Allí aprovecharíamos a ver a
Gunji Katsumi, que conocimos en Mc Leod Ganj (India) y con el que tuvimos una
charla tan interesante, que nos dejó muy marcados. Después de seis meses desde
su encuentro, teníamos ganas de contarle cómo habíamos cambiado y lo que
habíamos vivido.
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| Con Popo Gunji en India. |
Visita a Hokkaido
Volamos directamente de China a
Osaka y desde allí a Sapporo. Desde la ventana del autobús reconocí a Tomonagi
que nos saludaba dando saltos, con un abanico en la mano. El abanico era un
regalo para nosotros donde Kasumi había escrito nuestros nombres. Otro delicado
detalle de Kasumi. Son preciosos todos los regalos que nos hace, siempre tan
bonitos, con tanto gusto y tan personales.
Y nosotros, con un pato laqueado de
un kilo en la mochila, jeje. No recordé preguntarle si lo comieron ya.
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| Bonitos detalles |
Conocimos a la preciosa Serena,
que hace gala de su nombre y es una bebé tranquila, que casi no llora y come
muy bien.
Serena preciosa con el trajecito del Real Zaragoza.
|
Comimos un delicioso ramen que
nos sentó divinamente, visitamos la fábrica de Sapporo y pasamos la tarde del
domingo jugando a veísbol con Tomonagi y Tomohiro, probando la cometa,
charlando, jugando con Serena,….
Todas las comidas que nos prepararon, espectaculares.
Nos hicieron sentir realmente a gusto, mejor que en nuestra propia casa (bueno,
en la que teníamos antes).
Pero eso no es todo, porque además pudimos ver cómo se vive
en un barrio residencial de Japón, cómo van al trabajo, qué sistema tan diferente al nuestro tienen para recoger la
basura, cómo es el baño en una casa japonesa, cómo es dormir en un futón o cómo son los
juegos de Tomonagi con lo que nos lo pasábamos genial, porque eran muy, muy divertidos
incluso para gente más mayor como nosotros.
Fue muy gracioso ver la cantidad de detalles españoles que decoran la casa de los Miyazawa, donde no falta el aceite de oliva virgen y un jamón en su correspondiente en el jamonero.
El lunes visitamos con Tomohiro la pista de salto de ski de Sapporo y su museo, uno de los más divertidos que hemos visitado en nuestra vida, donde puedes participar y competir en un montón de simuladores de deportes, como salto de ski, patinaje, esquí de fondo.
| En la fábrica de cerveza Sapporo. |
| El desayuno: tofú, arroz y miso. Sano y delicioso. |
| Celebrando mi cumpleaño dos días antes con una tarta muy rica. |
El lunes visitamos con Tomohiro la pista de salto de ski de Sapporo y su museo, uno de los más divertidos que hemos visitado en nuestra vida, donde puedes participar y competir en un montón de simuladores de deportes, como salto de ski, patinaje, esquí de fondo.
Fue un gran detalle que Tomohiro, a pesar de que tiene muchísimo trabajo y llega a casa muy tarde, ese día tenía fiesta por la mañana y lo dedicó a pasarlo con nosotros.
Por la noche cocinamos salmorejo,
tortilla de patatas y bizcocho de chocolate para dar un toque más español a la
cena. A Tomonagi le encantó el salmorejo.
| Con la tortilla de patatas. |
| Probando el bizcocho de chocolate. |
Nos despedimos de la familia
Miyazawa muy, muy felices de haber pasado esos días con ellos y con la esperanza de vernos muy pronto.
Desde Sapporo cogimos un autobús
que nos llevaría hasta Kotanbethu para pasar unos días con Aoki san.
Continuará en la siguiente crónica.




Que viaje tan bonito y personas tan especiales habéis conocido!!
ResponderEliminarMe quiero leer la siguiente crónica ya, jejeje.
Gracias Carla. Un poco tarde, pero ya está la segunda crónica :)
Eliminarme ha gustado mucho el comentario ya tenia ganas de leerlos.ya iréis comentando desde Medellín.besos Marisa
ResponderEliminarGracias mamá. Vamos con un poco de retraso contando las cosas, pero la próxima es de Colombia.
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